Pros y contras de dejar de trabajar para cuidar a tus hijos

Ser padre o madre es una experiencia maravillosa. Pero conlleva grandes responsabilidades. Por eso muchos padres y madres se replantean su vida laboral cuando tienen un hijo. Hay quien reduce su jornada. Otros tienen que olvidarse de las horas extra. O incluso hay quienes deciden dejar de trabajar un tiempo. A nivel público existen una seria de ayudas para quienes recientemente han formado una familia. Pero no todo son ventajas. Dejar de trabajar para cuidar de tus hijos acarrea también inconvenientes. Repasamos los principales pros y contras de esa decisión.





Ventajas


Ayudas y derechos

Las distintas Administraciones Publicas cuentan con diversas ayudas. Y como trabajador tienes ciertos derechos que puedes hacer valer. Te presentamos un pequeño listado de las ayudas y derechos más importantes.

  • Prestaciones económicas por nacimiento o adopción de hijos: Son ayudas que se conceden a las familias cuando se producen un nacimiento o adopción múltiples. O un nacimiento o adopción en los supuestos de familias numerosas, monoparentales y madres con discapacidad.
  • La excedencia: Una excedencia es el permiso a que tiene derecho el trabajador durante un período de tiempo. Pero sin derecho a seguir recibiendo el salario que venía cobrando. En la excedencia por cuidado de un hijo, el periodo máximo al que se tiene derecho es de 3 años.
  • Ayudas sociales a familias numerosas: Para gozar de los beneficios que tiene ser familia numerosa es necesario que sea reconocida mediante un título oficial. Para conocer en detalle los beneficios a que se tiene derecho en cada caso, debes dirigirte a las oficinas que en tu Comunidad Autónoma se encargan de reconocer los títulos de familia numerosa.
  • Beneficios fiscales por hijo a cargo en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (I.R.P.F.): Los contribuyentes pueden reducir una determinada cantidad en concepto de mínimo por descendientes, por cada uno de ellos soltero menor de veinticinco años, siempre que se cumplan determinados requisitos.


Establecerás una relación más cercana con tu hijo

Los primeros años son extremadamente importantes en la vida de tu hijo. En ellos lo aprenderá todo de sus personas más cercanas. Y tú serás su referencia más importante. Al cuidarle en casa, podrás establecer una solida relación con tu hijo que permanecerá a lo largo de todas vuestras vidas.


Horario flexible

Cuidar de tu hijo en casa es una tarea que exige mucha dedicación. Pero una de sus mayores ventajas es la de la flexibilidad. Tu decidirás en muchas ocasiones qué hacer y cuando. Está claro que ciertas actividades no te permitirán esa libertad de horarios. Pero podrás organizar otras (limpieza, compras, etc.) a tu manera.


Más apoyo y atención

Tu hijo disfrutará de mucho más apoyo y atención contigo en casa. Lo que le permitirá sentirse más seguro y valorado. Y ello repercutirá positivamente en su desarrollo y aprendizaje.



Inconvenientes


Aislamiento y pérdida de autoestima

Para algunas personas, la mayor desventaja de la nueva situación es el aislamiento. Tu hijo requerirá tu total atención y muchos cuidados. Y habrán de ser proporcionados en gran medida, en soledad. Te será prácticamente imposible encontrar tiempo para ti. Además si tu carrera profesional ha sido una parte importante de tu vida, con el cambio sufrirá tu autoestima. Podrá resultarte difícil sentirte una persona realizada o satisfecha.


Difícil reincorporación al mundo laboral

El parón que sufre la carrera profesional no siempre puede solventarse de manera plenamente satisfactoria. En ocasiones los padres se han alejado tanto del mercado de trabajo, que su reincorporación no resulta fácil. Por eso procura formarte continuamente. Y actualizar tus conocimientos.


Económicos

Quedarse en casa puede ser una decisión complicada a nivel económico. Será necesario ser muy cuidadoso a la hora de administrar el presupuesto familiar. Quizás hayan suprimirse determinados viajes de ocio. O salir a restaurantes. Y habrá que hacer otras muchas cosas para compensar el salario que no se recibe. Como estar más atento a las ofertas y rebajas. Y consumir marcas blancas.


Tensiones familiares

Si tu pareja no está plenamente de acuerdo en que uno de los dos se quede en casa con el niño, pueden surgir tensiones. Es necesario el total acuerdo a la hora de tomar esta decisión.

Dejar tu trabajo para cuidar de tu hijo no es fácil. Valora y sopesa las ventajas e inconvenientes de tu decisión. Si te quedas en casa, hazlo con alegría y entusiasmo. Si te vas a trabajar, organiza muy bien tu tiempo para estar con tu hijo en los momentos que más le importen. Tu hijo podrá beneficiarse de cualquiera de las dos alternativas. Siempre que tomes tu decisión con plena consciencia. Y seas feliz.